Radiofrecuencia: ¿qué es y cuáles son sus aplicaciones?

El concepto radiofrecuencia es bien conocido en múltiples campos, desde la medicina hasta el que a nosotros nos incumbre, las telecomunicaciones. Si bien en el planeta de la medicina estética, se emplea como tratamiento para el cuidado de la piel, en el mundo de las comunicaciones móviles, tiene otros muchos usos, si bien el funcionamiento realmente es el mismo. La diferencia está en los resultados que genera.

Pero ¿Qué es radiofrecuencia?

El término radiofrecuencia (RF) se aplica para delimitar parte del espectro electromagnético. En concreto, la parte con menos energía de este. La transmisión de las ondas se genera al producir una corriente mediante un conductor, y se recibe con una antena. El ejemplo más claro es el de una estación de radio y un aparato receptor, como un transistor.

En general nos referimos a las ondas de radio como el medio con el que la radiofrecuencia llega a los equipos de comunicación tales como walkie talkies y radios comerciales. No obstante, estas ondas engloban todos y cada uno de los dispositivos de comunicación que tenemos. Como la TV, el sistema GPS o bien las redes móviles. Asimismo están presentes en el planeta de los radioaficionados y cualquier otro género de elemento que cuente con un transmisor y un receptor inalámbricos.

Uso de la radiofrecuencia en medicina

Como hemos adelantado en el primer párrafo, las ondas de radio se aplican desde hace años en numerosos tratamientos médicos, tanto incisivos como no invasivos. En este campo podemos encontrar desde bisturíes que cauterizan conforme abren la piel hasta la popular máquina de resonancia imantada. En medicina existen muchos dispositivos y técnicas que se valen de estas emisiones, y a día de hoy los descubrimientos y avances en esta rama todavía se suceden, y no se descartan nuevas aplicaciones en este campo en el futuro.

Asimismo, la radiofrecuencia es bien conocida por su aplicación en el cuidado de la belleza y el mundo de la medicina estética. En estos casos se emplean ondas de frecuencias menos intensas que las aplicadas en una operación. En dependencia de estas frecuencias, se pueden aplicar para reducir las arrugas, asistir a cicatrizar heridas o bien alentar la producción de ciertas substancias en el organismo.

Radiofrecuencia RFID

Ya hemos hablado en alguna ocasión de las etiquetas RFID y su empleo en múltiples campos. Estas etiquetas emplean frecuencias eléctricas distintas, con las que se puede enviar un mensaje al receptor. Muchas de ellas precisan alimentación, al paso que otras pueden prescindir de esta, dependiendo del empleo que tienen. El ejemplo más habitual en nuestros días son las etiquetas antirrobo de los supermercados. Al pasar por un arco que emite ondas, este receptor las identifica y puede activar una alarma.

Este tipo de etiquetas son realmente útiles en muchos campos y permiten realizar múltiples acciones sin apenas esfuerzo, sobre todo en el campo de las etiquetas RFID sin alimentación, que solo necesitan estar colocadas en el objeto que queremos supervisar o controlar.

Otros usos de la radiofrecuencia en la industria

Realmente, hay otros muchos usos para este tipo de ondas. Podemos ver aplicaciones en industrias como la del metal, la alimentaria o bien la astronomía. Los especialistas en comunicaciones móviles y otros campos, prosiguen estudiando y descubriendo nuevas formas de empleo, que las empresas de telecomunicaciones incorporan a sus servicios.

Sería realmente complejo hacer una completa de cuáles son todas y cada una de las aplicaciones que tienen, al disponer de tantos usos. Seguramente se trate de una fuente de estadio y desarrollo de tecnologías inacabable. Tanto para estas para nuevas aplicaciones en el futuro. Algo que no es nada extraño, puesto que al fin y al postre, las ondas de radio nos rodean y están presentes en todo nuestro cosmos.

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